EL BAR
El beber siempre ha encajado muy bien con el viajar, desde los lejanos días en que los peregrinos interrumpían sus agotadoras jornadas para buscar refrescos en los monasterios, sembrando así la simiente de la cerveza, de la Trapa, del Benedictino y de otras delicias monásticas. Si no hubiese sido por aquel pionero del turismo que fue Marco Polo y los sabrosos “recuerdos” que trajo a casa, los aperitivos no tendrían un aroma menos interesante. Si Cristóbal Colón no hubiese realizado su viaje de negocios a las Indias Occidentales, llevando en sus alforjas la caña de azúcar, el Caribe no sería famoso por su ron.Resulta interesante que Norteamérica tenga probablemente los mejores bármanes del mundo; su habilidad resulta un hecho irrefutable, mientras que en otros países hay que acudir a los bares de los grandes hoteles para conseguir una profesionalidad capaz de ofrecer tan amplio abanico de combinaciones al cliente.
Sin embargo, a pesar de todo el arte y el empeño puesto en el negocio de servir alcohol, Norteamérica no ha sido capaz de crear un lugar para beber en sociedad, característico de Europa como el Pub inglés o el “café” o el bar de este continente.
Muchos bares son restaurantes pues la ley en América lo favorece. Un bar es el establecimiento dedicado a la venta exclusiva de bebidas alcohólicas y no alcohólicas. Puede presentar diferentes modalidades según las
características de la región. En los hoteles, el bar se encuentra anexo al restaurante con el propósito de facilitar el servicio en este; de igual manera hay restaurantes muy elegantes que cuentan con un bar dentro de sus instalaciones.
El bar como tal tiene muchas interpretaciones, pero por extensión hace referencia al establecimiento donde se sirven bebidas y en algunos casos, comidas ligeras. Su sistema se inició para diferenciar entre barra y /o despacho de vinos y otros establecimientos con mayor surtido en vinos, licores, aguardientes y otras bebidas
alcohólicas. También las circunstancias sociales en algunas zonas influyeron en la diferenciación de aquellos establecimientos en que se servían bebidas no alcohólicas; del mismo modo, algunas creencias religiosas incluyeron y convinieron en separar lo que era la limonada o bebidas sin alcohol, del resto.
Estas influencias y otras derivadas de los cánones impositivos que gravaban la
venta de bebidas, según su tipo, llevaron a una serie de conceptos y argumentaciones de tan amplia retórica que difícilmente se pudieron afligir unas
normativas que permitieran conocer dónde empezaban las atribuciones de uno y dónde las de otro. Incluso en la actualidad, prácticamente cualquier definición puede ser válida en cuanto se obtiene el permiso y licencia reglamentaria para expender bebidas al detalle.
Esta disertación viene a colación de lo que en la actualidad significa un bar, cuáles son sus funciones más específicas y aquellas otras en las que puedan derivarse.Ya no existe el antiguo “bar de limonada”, pues hoy en día está unificado con el mismo apelativo de bar, tanto para bebidas de uno u otro tipo.
Tampoco el tradicional “café” se sirve en establecimientos exclusivos, ya que los bares también disponen de este servicio y además complementan el llamado "café y copa".
Tenemos una amplia gama de alternativas a desarrollar dentro de lo que es el bar, por lo que la definición del barman debe interpretarse de muy distinta manera, según el establecimiento y características del mismo. La categoría del responsable de barra y los conocimientos que debe tener son muy variados, complejos y
precisos, la figura del responsable de barra es bastante elocuente a niveles profesionales.
Otras consideraciones vienen a completar su perfil, y es su personalidad y carisma hacia el público. Así pues, una excelente atención al público, un servicio eficaz y un trato adecuado, son las bases principales que debe ofrecer un bar.A la hora de diseñar nuestro bar debemos tener en cuenta la función a la cual se
dirige, la situación y área donde se encuentra, el tipo de clientela preferencial, el tipo de servicio que deseamos ofrecer, etc. En resumen, hay que tener muy claros los objetivos y realizar un somero estudio de viabilidad.
En los casos de establecimientos hoteleros que disponen de alojamiento y restaurante, el disponer de un bar complementario es casi una obligación de servicio a los clientes. Este complemento puede tomarse simplemente tal y como se acaba de referir o bien dotarlo de medios suficientes, potenciarlo para
conseguir distintas alternativas y convertirlo, con una amplia gama de servicios, en una fuente de ingresos saneada.
Los diferentes servicios que podemos ofrecer son:
- Servicio de bebidas
- Servicio de café e infusiones
- Servicio de desayunos
- Servicio de comidas rápidas
- Servicio de platos combinados
- Servicio de raciones/ tapas
- Servicio de parrilla
- Servicio de heladería
- Servicio de pastelería
El diseño que hemos realizado del bar nos ha permitido conocer los distintos servicios o módulos que pueden estar integrados dentro del mismo concepto. Ahora bien, cada uno de ellos puede funcionar indistintamente en emplazamientos también diferentes, y son muchos los establecimientos que, disponiendo del espacio suficiente la llevan a cabo.


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